Todos generamos sueños durante nuestras vidas. También deseamos creer, en lo más profundo de nuestro ser, que hemos adquirido poderes especiales, talentos innatos. Que somos diferentes, que podemos lograr lo que queremos y hacer de este mundo algo mejor.
En algún momento de nuestras vidas todos tenemos una visión acerca de la calidad de vida que creemos merecer. Sin embargo, no siempre conseguimos lo que queremos y nos vemos envueltos en frustraciones y rutinas de la vida cotidiana, hasta el punto de dejar pasar la existencia sin hacer ningún esfuerzo para cambiar ese status. Los sueños que alguna vez se tuvieron se han desvanecido para las mayorías, y con éstos la voluntad que teníamos para configurar nuestro propio destino.
Tengo la creencia de que todos estamos aquí para contribuir en algo único, que en lo más profundo de nosotros mismos yace un don especial. Creo verdaderamente que en todos nosotros hay un gigante dormido. Quizá sea un talento que coincide con una competencia, o una afición que puede contribuir a nuestros sueños.
Para lograr este cambio tenemos que congelar la creencia de que no somos capaces de hacer ciertas cosas, ya que todos los progresos personales empiezan con un cambio en las creencias. Hay mucha gente que llega al final de sus vidas preguntándose qué podría haber llegado a ser... No permitas que esto te pase a tí.
En ésta etapa de la vida en que nos encontramos, a un paso de salir del colegio y emprender una nueva vida, hay muchas decisiones que tomar, y muchos cambios que asumir. Sepas o no a qué quieres dedicar tu vida y estudios, pensar en el futuro puede ser abrumador.
En éste y todo los casos haz lo mejor que puedas. Obedece a tu corazón y apela al sentido común, porque muchas veces por nuestra misma cultural racional, dejamos a un lado nuestros deseos y sentimientos, por considerarlos superficiales o falsos, cuando éstos son la expresión máxima de nuestro ser.Cree en tí y en tus sueños.
Un proverbio chino dice: “Siembra un pensamiento, cosecha una acción. Siembra una acción, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter. Siembra un carácter, cosecha un destino”.
Es probable que debas hacer algunos sacrificios y trabajar mucho por un tiempo, como nos encontramos en undécimo grado, pero creeme los sueños bien valen el esfuerzo.Tus elecciones y el modo como vivas tu vida decidirán cuál será tu futuro.
Cada día es precioso; cada momento, único. Aprende a disfrutar y a apreciar la belleza de lo simple y a quienes te rodean. Date tiempo para divertirte, y también para el trabajo y el esfuerzo. Verás que el presente y el futuro pueden ser lo que tú quieras.
MUY BONITO :) QUE INSPIRADOR
ResponderEliminarJenn: me encantó la plantilla de tu blog. También creo que estás para algo único, descúbrelo!
ResponderEliminarVeo que eres linda desde chiquita, linda foto.